viernes, octubre 23, 2009

SIN GANAS, SIN TIEMPO...

Bueeeeeeno, he vuelto. Ha costado, pero estoy aquí.

No, no se me ha comido un oso, ni me he fugado con el bombero. Jajajaja!!!!

A grandes rasgos, el verano (que ya me parece como algo muy, muy lejano) ha sido un no parar de gente y de vivencias.

Las excursiones preparadas... para morirse. Ya estoy mayor para estas cosas.

Con la última, la peor, no pude. Me tuve que quedar sin subir a la Pica d’Estats. Lo siento, pero mis pies (que narices mis pies! Todo mi cuerpo!!!!) me dijo que ya no podía dar ni un paso más.

Mientras J. estaba en la Pica, me llamaron para darme la noticia: habíamos sido tíos. Unos preciosos gemelos!!! Ala, localiza a J. como puedas, dile que vuelva cagando leches, (11 horas andando a paso rápido sin parar ni para comer ), ir hasta el coche (para morirse, de verdad) y a Barcelona, a conocer a la parejita. J. estaba que no podía ni conducir... jajajaja!!! Elegí bien al quedarme, si no no sé como hubiéramos ido hasta Barna City...

Los días que estuve sola, los que me negué a seguir torturando mi cuerpo con pateadas inhumanas, los aproveché de lago, de piscinas, de cenitas con amigos, de cafés con amigas... hicimos una cena con gente a la que hacía más de 10 años que no veía, las chicas con las que estudié. Creo que si tuviera que elegir un “momento del verano” me quedaría con ese.



Algunas me dijeron que no había cambiado nada, que estaba igual. Las otras... vale, solo una, la típica que le caía mal a toda la clase, me dijo que si me hubiera visto en otro sitio no me hubiera conocido... jajaja!!! Que mala fui al responder, con una sonrisa, que yo tampoco hubiera hecho nada por que me reconociera... lo que hizo reír al resto de las chicas y acabó con el tema para el resto de la noche...

Lo cierto es que yo las vi a todas muy bien. Fue una cena de lo más agradable, contando nuestra vida desde que dejamos de estudiar... (la última vez que vi a algunas de ellas, yo aún estaba con mi ex...).

Después de la cena, durante el café, me paré a mirarlas... hablaban de dos en dos, o de tres en tres, con las caras sonrientes, con ojos brillantes, explicando bodas, hijos, trabajos, viajes... cada vez que escuchabas una conversación era de algo distinto a la de al lado y en todas te recibían con la sonrisa, esperando a que tu explicaras tus vivencias.

Me encantó poder iniciar una conversación que hacía unos 12 años que habíamos dejado sin que apenas se notara todo este tiempo. Ver que, aunque lleváramos tanto tiempo sin vernos, no había cambiado nada en nuestra amistad...

Hoy viene a cenar a casa Gloria. Ella es una de las chicas con las que perdí el contacto y volví a ver en esa cena. Rápidamente nos cambiamos los móviles y quedamos en vernos pronto.

Me alegra que venga, me trae recuerdos de cuando era adolescente y mi vida un caos... aunque ella me haya hecho recordar que también fui muy feliz...



Ains... el otoño... maldita melancolía...

jueves, agosto 06, 2009

NOS VEMOS EN SEPTIEMBRE!!!!


Por fin empiezo mis, tan ansiadas, vacaciones...

Este año serán diferentes... con mochila, botas de montaña, saco de dormir y lo justo y necesario, nos vamos a recorrer una larga distancia por las montañas del Pirineo.

Nuestro acompañante más valioso: un bombero. Si él no fuera dudo que yo lo hiciera.

Espero volver entera y más en forma.




Antes de ir me espera una semanita durilla para ponernos en forma, para coger el ritmo... no sé donde me he metido... y encima, la única chica... como siempre...

Un beso y sed malos...

viernes, julio 17, 2009

Sábado. Abro los ojos. Me invade una sensación de nervios-terror... me he dormido??? No ha sonado el despertador!!!



Miro el reloj... las 6 de la mañana... mierda, aún faltan 3 horas para que me tenga que levantar...

Las 6:20 horas. No aguanto más en la cama. Me levanto. Desayuno con toda la calma (es mentira, intento desayunar poco a poco, pero los nervios en mi estómago me recuerdan constantemente lo que iba a pasar en unas horas).

Las 6:30 horas. Mierda, no sé que hacer... voy a limpiar la casa (otra vez...)

Las 7:30 horas. La casa está como una patena. Voy a jugar con la wii, a ver si pasa más rápido el tiempo.

Las 8:30 horas. Joder... voy a espiar como duerme la Peque, y si hace caras me parto yo sola (desesperación?? Pues si). Abro un poco la puerta, me la quedo mirando. Abre los ojos “hola, mami! Ya es hora? Que nervios!” Ala, a tomar por saco, ya la he despertado.

Las 9 horas. Histéricas. Comentario de la Peque “Y yo que hago? Tengo que hacer algo que no note que pasa nada raro... ummm... voy a mirar la tele” Jajajajaja!!! Toda la razón, así no notaba nada. Despierto a J. con el desayuno, le digo que como aún es pronto se puede pegar una viciada al ordenador.

Las 9:30 horas. A J. le jode que no hayamos organizado nada para su cumple y empieza a decir que quiere llamar a los amigos para que vengan a cenar. Yo le digo que aún es muy pronto, que la gente está durmiendo, y que lo haremos más tarde.

Las 11 horas. Después de una pedazo viciada con su juego, le digo (temblando de nervios) que nos vamos al centro comercial. Nada más salir de casa la Peque llama a mi hermana y todos se ponen en marcha.

Mientras, en el centro comercial, yo me voy escondiendo como buenamente puedo para saber como van las cosas por casa y si había venido todo el mundo.

Las 13 horas. Llegamos al portal de casa. Le miro, mis manos tiemblan. “J., cariño, no tenemos pan. Anda, ve a comprarlo, por favor”. Me pide que le acompañe, le digo que me duelen los pies. Tiemblo más. (por favor, por favor, que todo salga bien...). Asiente. “Ahora vengo”. Se gira, me giro, ando unos metros hasta el portal. Salgo cagando leches escaleras arriba. Entro en casa. Todos histéricos esperando órdenes. Doy besos a todos, y conozco a gente con la que llevo semanas hablando por teléfono. Sonrisas y nervios allá donde mires.
Nos preparamos. Se abre la puerta. “Hola!”. Todos me miran. “Hola” respondo. Risas nerviosas. Mi Peque aprieta mi mano.
J. entra al comedor.





SORPRESAAAAAA!!!!!

Su boca se abre. Sus ojos se humedecen. Su mano se va a la cabeza. Besos y risas. Mi Peque se relaja y empieza a llorar. Sabe que la sorpresa ha sido brutal. Se le ve en la cara. La abrazo. “Lo has hecho genial. Gracias, cariño”.
Voy a la cocina. A los 10-15 minutos unos brazos me rodean. “No se como narices lo has hecho, pero ha sido increíble”. Le miro. Sus ojos brillan de felicidad. Me emociono... me besa.

Saco el álbum de fotos. Su vida en imágenes. Risas con las fotos de recién nacido en pelotas. Recuerdos con las de niño. Más recuerdos e historias con las de la adolescencia. Que buena idea había sido recoger fotos de todo el mundo y hacerle ver lo genial que habían sido estos 30 años. La gente se anima. Empiezan a contar batallitas que habían vivido juntos. J. ríe sin parar. Lo está pasando en grande.

La fiesta se alargó hasta las 3 de la madrugada. Yo ya no podía con mi alma. Todo el mundo se ha llevado un gran recuerdo y las fotos son geniales. La gente fue increíble. Y ya hay planes para volver a organizar otra fiesta, ahora que se han encontrado después de tantos años.

Al día siguiente, J. me dijo que aún estaba alucinando. Que traer a todos los amigos, y a gente que pensaba que jamás volvería a ver, había sido lo más bonito que podría haber hecho. Y que se había sentido muy, muy querido.

Realmente, habían valido la pena tantos nervios.

viernes, julio 03, 2009

Mi Peque era mi mayor apoyo.
Día tras día, semana tras semana durante un mes, íbamos juntitas a comprar cada día un poco de algo. Es que si llegábamos un día con 50 cervezas... pues a parte de perder los brazos por el camino, algo raro notaría J....

Al llegar a casa lo escondíamos en el armario de la habitación de invitados. Íbamos haciendo pila.

- Mamá, y si papá un día abre el armario?
- Pues nos reiremos mucho de verlo tirado debajo de tanto alcohol...

Acabó el armario hasta los topes. Las últimas bolsas de patatas ya las tuvimos que meter sin acabar de abrir las puertas...

Elaboramos un maquiavélico plan... buahahaha!!! Ese día nos levantaríamos, desayunaríamos y le diría a J. que teníamos que ir (sólo él y yo) al centro comercial a comprarle el regalito a la Peque. Una vez estuviéramos fuera de casa, ella llamaría a mi hermana y, todos, vendrían a casa (todos debían estar ya en casa de mi amiga, que vive justo enfrente) y traerían lo de nevera (kilos y kilos de embutido, los pasteles (tuvimos que hacer dos), etc.

Esa misma noche, después de repetirnos el plan 594.893 veces la una a la otra y mientras estábamos cenando (los tres):

- Oye, J. Éste sábado me tienes que acompañar al centro comercial.
- Y eso?
- Es para comprar aquello de tu madre.- Me mira, le hago con la cabeza que disimule con la Peque. Lo entiende y asiente con la cabeza.- Peque, cariño, tenemos que hacer unos encargos el sábado... tu te quedas en casa, que no tenemos mucho tiempo y así iremos rápido, vale?
- Vale, mami.- me dice la cacho bruja con media sonrisa en su cara.

Los días seguían pasando. A mi se me empezaba a caer el pelo de los nervios. Decir tantísimas mentiras, estar bajo tanta presión... me empezó a salir una urticaria por todo el cuerpo... brazos, cuello... todo lleno de granos...



- Igrein, estoy preocupado. Tendrías que ir al médico.
- No te preocupes, si esto es el calor... y los nervios.
- Pero... de qué tanto nervio?
- No sé... del trabajo, de la vida... (jajajaja!!! Soy una mema diciendo mentiras)
- Pues vamos y que te miren y te den algo para calmarte.
- No te preocupes, esto se me pasa en breve (exactamente en dos días, que son los que faltan para tu cumple)...

Ya era viernes, y la Peque tenía una fiesta de graduación en el cole. Era una sorpresa que nos habíamos currado algunas madres y no queríamos que ellos lo supieran. Al mediodía ella ya lo sabía. Se lo había dicho su amiga Pepita. No pasaba nada, pero me dio rabia, porque hubiera sido una sorpresa genial si no lo hubiera sabido.

- Igrein- Jolín, tu amiga Pepita se podría haber callado...
- Peque- Ya lo sé mamá, pero no pasa nada. A mi me hace la misma ilusión. Mira haré ver que no lo sé y me llevaré una super sorpresa cuando me entere que es una fiesta sorpresa. (esta cría es más mona y no nace)
- J. - Ya... pero si lo sabes no es lo mismo... lo chulo es que no sepas nada... y que la sorpresa sea de verdad.

La Peque sonrió. Me miró, le brillaban los ojos. La miré, le sonreí. La preparación de esta fiesta nos estaba trayendo algo con lo que yo no había contado: una complicidad enorme entre mi Peque y yo.




Continuará...

viernes, junio 26, 2009

Siento el haber estado tantos días sin escribir... pero ha sido una época durilla...


No, ésta vez no ha pasado nada malo, lo contrario.


El cumple de J. és el día 5 y el de la Peque el 8 del mismo mes. Como él ya es "grande" (jajajaja) pues siempre hemos celebrado el de la Peque.


Hace un par de años me comentó:

- Jolín... es que nunca celebramos mi cumple a lo grande...

- Claro, porque ya eres grande. Ahora celebramos el de la Peque. A ti ya te los celebraron cuando eras niño.

- ...

- Que? Que no?

- No... mi madre no se lo curraba mucho...


Me dio tanta penilla... ese año ya había pasado y al año siguiente eran los 29... que no son un número especial... pero este año... cumplía los 30!!!!


Un mes antes me puse manos a la obra.

Llamé a todos los amigos y quedé en día, hora y preparativos varios. Me pasaba el día colgada al teléfono. En más de una ocasión pensé en que si me cogía es móvil y me lo fisgoneaba vería mensajes de sus amigos, y todas las llamadas de ellos y de números extraños que tenía... no sabía como se lo iba a explicar si ocurría, para no desvelar la sorpresa. Pero no, cuanto más me lo dejaba por todos lados, cuanto menos caso le hacía, él menos se imaginaba nada... para que, entonces, iba a mirar mi móvil?


Hacía 10 años había conocido a un chico. Era alemán y hicieron muy buenas migas. Lo localicé. Quedé con él y le di la dirección. Estaba encantado de poder venir.


Cuando J. vino a vivir a Barcelona, hace 15 años, vivió en un piso de estudiantes (como si hicieran ni el huevo...). Eran 5 chicos. En el piso de arriba habían dos chicas a las que les daba miedo salir de fiesta solas por la noche. Se las llevaban con ellos y se hicieron muy amigos.

Cada vez que hacemos un cena y hablamos sobre el pasado, él las recordaba con mucho cariño, explicando historias que habían pasado por aquella éspoca, muriéndose de la risa.


Era un reto... pues yo solo sabía los nombres... pero sabía que le haría mucha ilusión el volverlas a ver...


Facebook debe ser uno de los mayores amigos del hombre (jajajajja!) y logré encontrarlas. Estaban alucinando y les encantó la idea de volverlos a ver a todos.


Los días pasaban y J. no se enteraba de nada...


Mi hermana me decía que le podía ser infiel con toda tranquilidad, porque tiene fe ciega en mi... jajajaja!!! que lástima...


Él notaba mi humor como revolucionado y no entendía que pasaba en mi trabajo que me hiciera llegar tan contenta a casa. Yo lo solucionaba con frases tan ingeniosas e inteligentes como: "nada, que todo ha ido muy bien"... si... ya sé que dejaban mucho que desear, pero no es nada fácil controlar nervios, risas nerviosas y un notición como el que yo sabía y no le podía contar : Volvería a encontrarse con amistades que no veía desde hacía más de 10 años.


Continuará...

miércoles, abril 29, 2009



Escribiendo un comentario en el post de abajo me han venido recuerdos que han hecho que se me escapara una sonrisa...

Todo pasó cuando yo tenía unos 19 años. Las cosas con mi ex ya no iban nada bien, pero yo me esforzaba por aguantar la situación, era como si tuviera la obligación de sostener aquello a cualquier precio... me costó un tiempo darme cuenta que eso era una tontería y que yo, sólo yo, debía decidir que hacer con mi vida.

Era verano y estaba en la piscina. Fumaba un cigarro mientras miraba como la Peque (superpeque entonces) chapoteaba en el agua intentando hacer ahogadillas a otros niños.

Alguien se sentó a mi lado. Era Toni. Toni y yo nos conocemos desde los 4 años, que empezamos a ir juntos al cole. No le caía bien, porque dice que era la típica niña guapa y que no le miraba e intentaba pegarme siempre. Y yo, que debo ser de otro planeta, le daba abrazos y besos y le decía que le perdonaba... jajaja!!! Que capullina he sido siempre...



Cuando nos separamos, por los estudios, él me dijo que me echaba mucho de menos. Y a partir de ahí nos tenemos un amor platónico.

Le miré y sonreí. Me devolvió la sonrisa, pero notó que me pasaba algo. Empecé a contarle que no estaba a gusto con mi vida y que necesitaba un cambio...

- Pero estoy asustada.
- Por?
- Me da miedo que ya nadie me quiera. Mírame, tengo 19 años y un bebé... demasiadas responsabilidades para alguien de mi edad... no digamos si es un hombre y si la criatura no es suya...
- No seas boba, mírate. Tienes 19 años, un bebé (faena hecha) y aún así estás hecha un pibón...
Sonreí... si que estaba buena era lo único que había para animarme... la cosa pintaba mal... De pronto, después de varios segundos en silencio, me dijo:
- ... Tu... eres mi cuenta pendiente...
- Que?
- Si, eres la única chica con la que he querido estar y no he estado. (No es por nada, pero es que Toni es guapo con avaricia...)
- Pero si no paras!
- Si, pero tu no caes... a mi... si quisieras... a mi me gustaría estar contigo. Y la niña me gusta, no es problema.


Me pareció lo más bonito que me habían dicho en meses. Le abracé... fuerte, fuerte. Eso si que me subía el ánimo, no si le gustaba por mi físico o no.
- Sabes que pasa? – Le dije.- Que no soportaría empezar contigo y perder la amistad.
- No hay porqué perderla. Tal vez estemos juntos para siempre.
- Para siempre es mucho tiempo, y más para un cabeza loca como tu. Te faltan aún muchas mujeres por conocer...
Se puso serio. Miró al suelo. Me supo mal, tal vez le había hecho daño. Así que intenté arreglarlo:
- Mira, hacemos una cosa. Si al cumplir los 40 los dos estamos solos, nos juntamos y follamos como leones el resto de nuestra vida.
- Jajajajajaa!!! Me gusta tu manera de pensar, pequeña. Hecho.
Sellamos el trato encajando las manos y se me dibujó una sonrisa que llevé puesta durante meses.

A los años, cuando le llevé en mano la invitación de mi boda, me dijo:
- Mierda... es igual, esperaré tu divorcio...
Y siempre que me presenta lo hace como “mi cuenta pendiente”.

Jajajaja!!! Que mamonazo... No os podéis imaginar como le quiero y lo importante que ha sido para mi.

lunes, abril 20, 2009

LO QUE ES LA VIDA...



Tengo una amiga... una buena amiga... es del grupo de amigos con los que salimos habitualmente. Ella tiene 32 años, y tenía un novio... más que un novio... casi un marido... también es del grupo de amigos...
Llevaban 11 años en común, se habían comprado un piso y este año planeaban tener un crío...
Este fin de año lo hemos celebrado en su casa. Todo bien, todo perfecto. Risas, recuerdos, fotos, juegos, abrazos y besos. Deseos de felicidad y de salud... no podíamos pedir más...
A los días él estaba serio, muy serio. Ella le preguntó si le ocurría algo... ahí empezó una conversación que duró toda la noche. A las 9 de la mañana recibí su llamada.
Ella lloraba desconsoladamente. Su voz era más bien un susurro y el llanto apenas la dejaba hablar.
- Me ha dejado, Igrein, me ha dejado...

Le dijo que no le llenaba, que ella tenía toda la culpa, que no era divertida, que no le escuchaba, que no se preocupaba por si estaba bien. Le dijo que no soportaba su manera de hacer las cosas, que hacía tiempo que no la amaba... Que con el tiempo la perdonaría, pero que estaba cansado de ella y que no soportaba la idea de seguir viéndola.
Ella lloró hasta que se secó su alma, y él le dijo, con toda frialdad, que si tenía que llorar se fuera de allí, que él no tenía porqué aguantar nada de esto... porque ya no estaban juntos...

Ella se convirtió en una sombra, adelgazó muchísimo, y nunca sonreía. Él cada vez era más duro con ella, la humillaba, la insultaba...

A los días ella cogió el móvil de él... tenía mensajes de una chica, desde hacía meses... Rebuscó entre su ropa... y encontró una carta de amor... donde hablaban de cosquilleos en el estómago... es una chiquilla, de apenas 20 años...

Ella, hecha una furia se lo tiró a la cara y le pidió explicaciones. Él de dijo que se fuera del piso, que no le iba a dar explicaciones y que no le importaba nada... y le comenzaron a faltar al respeto los dos: él y su nueva novia, dejándole indiscreciones por toda la casa en la que ella aún tenía sus cosas...

Ahora, después de un tiempo, ella es mi vecina y poco a poco ( y con mucho esfuerzo) hemos conseguido que vuelva a sonreír, que se arregle, que vea la vida con ilusión. Ahora le odia, sólo quiere que sufra... supongo que son fases... y le estoy buscando otro pisín... donde está no me gusta, es muy oscuro y sin vida. El lugar donde vives te marca mucho tu estado de ánimo... le encontrado una monada, con una terraza enorme para el veranito... y seguirá siendo mi vecina...

...

Pero... después de tanto tragar mierda... estoy emparanoiada sin motivos. Imagino que J. me engaña. Siento el impulso de mirarle la cartera, de leerle los mensajes del móvil.

He hablado con él. Él dice que es normal, que me he comido todo el marronazo y que por mi manera de ser estoy viviendo el problema como propio, que si tengo dudas le pregunte, y que si quiero leer los mensajes de su móvil sólo tengo que decirlo... pero no quiero... no se lo merece...
...

... Tengo pesadillas donde se va con una chica... de 20 años...